5.1.11

Diario de Yo - Cuento de Nochevieja

Todos los 31 de Diciembre cumplo un pequeño ritual. En la oscuridad de la habitación con la persiana bajada y con un mínimo de luz escucho el disco que más me ha marcado (los lectores del blog estarán harto de verlo nombrado): Grace de Jeff Buckley. Este 31 de Diciembre no iba a ser distinto y con el cd (si hubiera usado el vinilo otro gallo hubiera cantado) metido en la minicadena empezó a sonar un ruido ajeno al disco...apagué el aparato en cuestión con la mala fortuna de que murió al instante, ni una señal de vida, ni un led parpadeando. Nada. Imaginense mis nervios, para una manía que tiene uno...sin herramientas en casa me dediqué a esperar, sin música, muy triste (gracias Spotify, gracias SGAE). Hoy por fin ha llegado el destornillador adecuado y en una breve operación, con una pequeña complicación solventada por el ingenio del que inventó la rueda, he conseguido sacar mi preciado tesoro. Ahora sólo queda esperar a las rebajas y que los Reyes Magos (para ésto sí que soy monárquico fíjate) hagan su trabajo regalándome una cadena musical. Aquí os dejo los pasos de la operación:



No hay comentarios: